15/2/16

Mercedes Añino

El fallecimiento de su marido ha estado a punto de derrumbarla. Ha sido un golpe duro, inesperado, tremendamente doloroso, que ha vivido con una tristeza infinita. ¡Tantas y tantas ilusiones, sueños y proyectos que parecen haberse roto...!
Sé que, más pronto que tarde, Mercedes superará
este empellón de la vida, que tan difícil se nos hace entender, más cuando amas a la persona que pierdes y has vivido tantos años con las manos entrelazadas en cada uno de los paseos por ese Cádiz antiguo y caletero.
Es reconfortante ver cómo, con el paso del tiempo, sus ojos recobran vida, y vuelve a sonreir. 
Mercedes es una gran mujer. Una mujer con una energía desbordante, arrolladora, de una fuerza intensa y vibrante que se muestra en ese torrente de voz que la caracteriza. 
Así la he conocido en todos los años que hemos trabajado juntos. Ha sido un placer. Lo he dicho siempre y lo repito ahora. 
Su interés por el trabajo, su rapidez en buscar soluciones cuando surgían problemas y su profesionalidad han sido claves para que, en el equipo de programas, pudiéramos trabajar confiados y tranquilos en todo lo referente a la parte económica, pues su talante siempre ha sido el adelantarse a los problemas, resolverlos cuando surgían y  no escaquearse ante la dificultad. 
Gracias a ella el trabajo ha sido más fácil, liviano y tranquilo. 
Este año no trabajamos juntos. Lo siento por mí y me alegro por ella. El cambio a otros aires más sanos le sentará estupendamente. 
Mercedes se ha hecho a sí misma. No ha utilizado el "si buana", ni ha buscado el dedo benefactor -tan común por estos lares- para ascender o conseguir prebendas. Tal vez por ello ha tenido que ver como determinadas "posibilidades" pasaban de largo. Y aunque estas arbitrariedades le afectaron, nunca fueron óbice para desinteresarse de las responsabilidades que tenía encomendadas, que siempre desempeñó con buen ánimo y ganas de hacerlo bien. Lo cual dice mucho, de su condición humana y profesional. 
Me gusta esta mujer digna, que mira de frente, habla con firmeza, potencia y determinación cuando es necesario y no esconde su enfado con una falsa sonrisa para tratar de ser complaciente y sumisa con la autoridad.
Mercedes, hoy brindo por tí. Te deseo todo lo mejor y me congratulo porque sé que esa entereza, fuerza y energía que te caracterizan y ese cúmulo de buenos recuerdos, que llenan tu mente y corazón, te acompañarán por siempre y enriquecerán tu vida. Te lo has ganado, compañera.
Puedes leer otras semblanzas en http://diputaneando.blogspot.com.es/p/semblanzas.html

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Mercedes, un fuerte abrazo.
Besos para tí

J. M. Ahumada dijo...

Gran compañero Manuel. Buena gente y siempre dispuesto a echar una mano. Gaditano puro con un agudo e irónico sentido del humor. Entiendo que Mercedes lo esté pasando mal, Manuel a mi siempre me dio buenos consejos y me ayudó en lo que pudo.

Un fuerte abrazo Mercedes.

Anónimo dijo...

Ánimo, Mercedes. Vales mucho y es un placer que juanes lo reconozca así. Quienes hemos trabajado a tu lado lo sabemos. Lo mejor es que eres una buena persona.

Anónimo dijo...

D.E.P

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo Juanfran. Mercedes es una mujer admirable, como persona y como profesional. He tenido la suerte de trabajar con ella y poco más hay que añadir a lo que tú has escrito. Una señora de la cabeza a los pies. Mucho ánimo Mercedes, aunque por aquí sea virtual ya me encargo yo de ir a verte cada vez que puedo. Te mereces todo lo mejor