31/10/13

Águeda

Mi vida se cruza con la de Águeda en los pasillos de la Diputación. A veces, tras el normal saludo, nos detenemos y hablamos brevemente del trabajo, de proyectos que nos rondan en la cabeza y de algún que otro sueño por hacer… Yo me fijo en sus ojos despiertos y en su hablar rápido e ilusionado, contándome qué va hacer, la subvención conseguida, o el curso de fin de semana en el que se va a enfrascar o la charla que tiene que impartir. 

No he tenido la suerte de hablar  con ella largo y tendido, como suele decirse, pero me da que estas breves reflexiones no están desencaminadas.
Me gusta de Águeda su energía, la inquietud por aprender, ese interés por investigar los recovecos de la vida, su entusiasmo cuando habla de su trabajo, su pasión por lo que hace, la variedad de sus gustos, su amplitud de miras y el amor que profesa a su familia.
Me da que para Águeda los interrogantes de ese mañana, que nos parece tan incierto, no son un problema que la desfondan y paralizan, sino un acicate para saber más, bucear en diferentes conocimientos de la vida –que, a más de uno, les pueden parecer contrapuestos o incompatibles- para así enfrentarse con cierta holgura a las situaciones que surjan, poder elegir entre diversos caminos y buscar las soluciones más adecuadas para disfrutar de la vida. Y en ello está.
Águeda ha sabido superar los momentos tristes y profundamente dolorosos que le han tocado vivir. Pero decidió, con buen criterio –a pesar de su juventud- que había vida más allá del dolor y que enrocarse en el sufrimiento no resolvía la situación.  No fue fácil, pero secó sus lágrimas, rompió en mil pedazos el “pobrecita yo” y se volcó en aprender sobre sí misma; escudriñó sus entrañas y descubrió que hay mucho que saborear en esta vida, que todos los días amanece, que hay belleza en el frío y belleza en el calor, y que de ella depende la opción.
Águeda ,  a lo largo de estos años, se ha ido modelando física y mentalmente,  lo que le ha llevado tiempo de estudio, dedicación  y un esfuerzo considerable… Y, ¡qué bueno!, en este camino no ha olvidado la risa, la diversión, el baile y la compañía de sus amigos y amigas.
Águeda es una mujer fuerte que, día a día, afianza sus pasos proveyéndose de un buen bagaje, y busca alimentos de calidad para sentirse cada vez más saludable, segura y feliz. 
Por todo ello, en el día de hoy quiero brindar por esta mujer. 
Se llama Águeda.
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(Puedes leer más semblanzas de compañeros/as de Diputación pinchando AQUÍ)

11 comentarios:

Buenas ideas dijo...

Pues suscribo todo lo dicho, Juanfran. Agueda es una mujer entrañable, simpatica, inteligente, ... La conocí en el baile, y, aunque no la he tenido como compañera, las veces que la veo y charlamos, siempre es un encanto.

¡Ojalá hubiera en este mundo más personas como ella!.

J. M. Ahumada dijo...

Totalmente de acuerdo. Águeda siempre tiene una sonrisa parar regalar a todo aquel que se cruce con ella. Está clarísimo que le encanta su trabajo y que disfruta mucho de él. Vaya mi admiración para ella: además de simpática, trabajadora, inteligente y guapa, dice el compañero Carlos que sabe bailar.
¿Quién da más?

Ague dijo...

Muchas gracias Juanfra, la lectura de tu escrito ha resultado muy emocionante, un gran regalo que me haces, encima leo el comentario de los compañeros Carlos y Jose Miguel y poco más que he terminado con lagrimones en la cara . Carlos, aún me queda mucho para llegar a ser una de las personas ejemplo, Miguel, puedo dar mucho más y estoy en ello, deseando seguir aprendiendo,haciendo por educar el ego y tratando de averiguar cómo aportar a este mundo donde aún se producen tantas injusticias. Hoy es un día muy triste con noticias estremecedoras como el fallecimiento de tantas personas en el desierto y por mucho que trato de no ver demasiado las noticias para poder seguir sonriendo cada día, a veces es inevitable estar al día y tomar conciencia de todo lo que nos queda por hacer. Un abrazo compañeros, es fantástico que apreciemos las cosas positivas de los demás, todo esto bueno que veis es el reflejo de vosotros mismos, es algo que está en vuestro interior y por eso sabéis verlo . También espero que sigamos reivindicando y proponiendo mejoras pues muchas nos quedan a todos los niveles. Muakkksss.

Anónimo dijo...

Juanes, a ti lo que te pasa es que estás enamorao, pisha.

Mamen Orcero dijo...

Hola.
Un día, una amiga me dijo: vente, que en la Asociación de Vecinos del barrio, vamos a hacer un curso.Vienen dos personas, una vez en semana, a hablarnos de meditación, de psicología, de autoayuda. Sinceramente, tengo que decir que cuando esa amiga me dijo que se comprometían a venir todos los viernes, "GRATIS", yo dudé. Reconozco que estamos tan poco acostumbrados a que alguien nos regale su tiempo y su saber, que pensé que al final de la primera charla, nos intentarían vender alguna máquina del hogar (digamos la thermomix)que nos "autoayudara".
Estoy muy arrepentida de ese pensamiento, pero me alegro de haberlo tenido, porque de esa manera, cuando conocí a Águeda y a su amigo Pedro, la vida me contestó, como algunas veces lo hace, dándome la lección de que existe la gente buena, la gente comprometida que es capaz de renunciar a su propio tiempo libre por ayudar a otros, por solidaridad.
Gracias, Águeda. Me encantaban aquellos viernes. Eres una buena persona.

Ague dijo...

Gracias a tí Mamen, sin vuestra asistencia no habría sido posible, en ese querer compartir yo aprendí tanto o más que vosotras y tengo un precioso recuerdo. Abrazos!!!!

Maria José dijo...

Anonimo ¿concibes la admiración entre sexos sin enamoramiento? . Hay gente que con muy pocas palabras proyectan mucho sobre su ideología y forma de ver el mundo y las relaciones humanas.Es bueno que pienses si esa frase tuya va desde el compadreo y buena intención o pretendes dañar o desprestigiar a alguien. Dudo que el escrito sea por ese motivo que dices Anonimo pero si te hace mas feliz suponer cual mago puedes coger una bola y montar un chiringuito echando cartas. ¿Conoces a estas personas o es hablar por hablar?. Yo conozco a Agueda y suscribo lo que dicen de ella, es una gran amiga de toda la vida y una persona generosa y entregada, nunca le he escuchado hablar mal de nadie. Por lo que veo en este blog hay alguna gente detractora de Juanes, sera que no han aprendido a invertir su tiempo en construir. Agueda, queda mucho por hacer para conseguir un mundo donde el amor este por encima de los miedos, soberbias , egoismo y enfrentamientos, mucho animo amiga sigue trabajandote y trabajando por los demas.

Anónimo dijo...

Como todas las técnicas de "igualdad", igual da...

Ague dijo...

Gracias Marijo, no te preocupes por las palabras de las personas anónimas, esas si que podrían dar igual pues no se identifican. Tirar la piedra y esconder la mano no creo que sea un gran valor más por lo de "igual da" me da la sensación de que es una proyección y desde el anonimato podrían lanzarse bulos y barbaries, más para personas sensatas, esto carecería de valor . Si esta persona quiere acercarse a mis compañeras técnicas de igualdad descubrirá que son mujeres fantásticas y luchadoras. Anónimo/a si necesitas o te apetece un rato de charla puedes buscarme en el tiempo de descanso, tal vez puedas aportarme críticas más constructivas que agradecería o tal vez yo pueda orientarte como psicóloga-coach,o tal vez nada pero nada se perdería por una amable conversación, por invitar que no quede.Me viene a la mente a colación de todo esto el recuerdo la archiconocida cita de Oscar Wilde que decía así: "Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti." Bajo esta premisa la cuestión es “que hablen de uno/a, aunque sea mal".Gracias de nuevo y besos a todas las personas comentaristas incluidas la no identificada :-)

Esteban Rovira dijo...

Dña Agueda aunque no tengo el gusto, ni el honor de conocerla he de felicitarla efusivamente, por que leyendo las sinceras alabanzas que le hacen los comentaristas, al hilo del articulo del estimado amigo Juanfran, debe ser usted una persona excepcional. Siendo así me rindo a sus pies. Esteban Rovira

Ague dijo...

Muchas gracias Don Esteban, más no soy una persona excepcional, existen personas que contribuyen muchísimo más que yo a la sociedad y nadie les dedica bonitas palabras, en esta ocasión he tenido la suerte de recibir este regalo. Los seres humanos, bajo el baño del formalismos estamos más acostumbrados a destacar lo negativo que lo positivo y Juanfra, está desarrollando una inusual práctica que es percibir y publicar también aspectos positivos que percibe en las personas, suena utópico pero sería una fantástica práctica a promover más en los puestos de trabajo ya que muchas veces encuentro a personas con la estima muy baja pues acostumbran a decirse a sí mismas cosas negativas sobre su propia persona física y psíquica y para colmo, lo que escuchan de fuera tampoco suele ser muy halagador. Yo tampoco tengo el honor de conocerle Señor Esteban, encantaría poder coincidir algún día es usted muy amable con sus palabras.