3/12/12

Adelardo

Si escribiera que Adelardo es un gran compañero,  para mucha gente, significaría muy poco por ser una frase muy manida. Por eso la voy a escribir ¡con mayúsculas y en negrilla! para dejar clara la rotundidad de tal afirmación: "ADELARDO ES UN GRAN COMPAÑERO".
He tenido la suerte de poder comprobarlo en el día a día y en las distancias cortas, así que no hablo de pareceres, suposiciones y oídas. Durante varios años fuimos compañeros-tandem en
la organización de cursos y jornadas por toda la provincia, a veces de varios días de duración que nos exigía dormir fuera de casa. Éramos chicos para todo: transportábamos el material, barríamos el local, limpiábamos y colocábamos las mesas, descargábamos un camión de tablones, recogíamos a los/las ponentes, contratábamos restaurantes y hoteles, supervisábamos el desarrollo del curso... ¡¡ufff!!. Nunca se nos presentó un problema al que no le encontráramos solución, y en esto tuvo mucho que ver la tranquilidad con que Adelardo enfrentaba los contratiempos y su manera de saber estar.
En todos esos años no hubo ni el más mínimo roce entre nosotros. Fue muy interesante e instructivo trabajar con él.
Adelardo es grande como persona y profesional: trabajador, noble, siempre dispuesto a ayudar, sensato, con un buen hacer encomiable, responsable, minucioso en su tarea, justo y dedicado a su trabajo. 
Diré en su favor que nunca hizo pasillo, ni visitó despachos, ni aduló a las autoridades ni se promocionó utilizando otras influencias tan útiles en esta Diputación.
El día que me dijeron que ya no íbamos a seguir juntos, recorriendo la provincia como tiriteros de cursos y jornadas, me lleve un gran disgusto, lo debo confesar, pues me había acostumbrado a la tranquilidad que da la compañía de alguien en que se puede confiar ciegamente, sabiendo -de antemano- que todo va a salir bien porque con Adelardo nada en la organización iba a quedar al azar.  
Hoy recuerdo con cariño, y no sin cierta añoranza, aquellos magníficos años y agradezco haber trabajado y aprendido de un compañero de su categoría.
Por eso tengo el gusto y el placer de brindar por Adelardo.
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5 comentarios:

José María Rodríguez Díaz dijo...

Un gran trabajador, una persona muy inteligente y un excelente compañero, cualidades que no siempre se aprecian en esta casa. Suscribo todo lo que dices dices él.

Anónimo dijo...

Pues si, alto y claro, corroboro que es un magnífico compañero

Mariló dijo...

Suscribo todo lo bueno que decíis de él y resalto un calificativo : honesto y coherente

Anónimo dijo...

Con muchos Adelardos en la Diputación, otro gallo cantaría

Anónimo dijo...

No lo conozco, pero por lo que contais de él pocas personas hay en Diputación así, seguro que los cuento con los dedos de una mano y me sobran algunos...lástima que lo bueno no abunde es esa casa rosa.